INTERREG CambioNet es un proyecto de 6 millones de euros cofinanciado por el Programa Interreg V Caribe en el marco del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Europeo para el Desarrollo (FED) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El objetivo principal del proyecto es acelerar la modernización bioeconómica de la agricultura en el Caribe/Amazonía, proporcionando a las pequeñas explotaciones agrícolas soluciones concretas e innovadoras para abordar tres desafíos principales: la soberanía alimentaria, la transición ecológica y el cambio climático, así como la preservación de la biodiversidad.
Este proyecto tiene como objetivo promover la bioeconomía en la región del Caribe/Amazonía, apoyándose en la agricultura a pequeña escala y biodiversa como un elemento estratégico para abordar los desafíos ambientales, económicos y sociales de la región. […]
La bioeconomía es un concepto que abarca todas las actividades destinadas a la utilización sostenible de los recursos provenientes de la fotosíntesis, como las plantas, los árboles y los organismos marinos, para crear productos, materiales y energía, teniendo en cuenta los aspectos económicos, sociales y ambientales.
Papel de la bioeconomía en el crecimiento territorial : La bioeconomía es un concepto que abarca todas las actividades destinadas a la utilización sostenible de los recursos provenientes de la fotosíntesis, como las plantas, los árboles y los organismos marinos, para crear productos, materiales y energía, teniendo en cuenta los aspectos económicos, sociales y ambientales.
En resumen, la bioeconomía se basa en la utilización sostenible de los recursos vivos para crear productos, materiales y energía. Integra aspectos económicos, sociales y ambientales, buscando encontrar un equilibrio entre la productividad y la durabilidad.
La agroecología es la fusión de dos campos del conocimiento: la agricultura y las ciencias ambientales. Sugiere comprender la naturaleza para obtener los mejores beneficios de ella, sin dañarla. En agroecología las malezas (más conocidas como “malezas”) y los insectos ya no son obstáculos, sino una oportunidad para mejorar los cultivos. Así, lo que la agricultura industrial se esfuerza por destruir, la agroecología lo potencia. Lo que consideramos malas hierbas son en realidad plantas con múltiples funciones: algunas pueden servir como alimento para los animales, otras como repelentes de insectos o incluso como fertilizante para el suelo.
Agroecología propone un conjunto de métodos agrícolas respetuosos con el medio ambiente. A diferencia de la agricultura industrial que se basa en la monocultura, la agroecología aboga por la policultura: la asociación de varias especies vegetales, e incluso animales, en una misma parcela agrícola. Esta diversificación de las especies permite una forma de solidaridad natural, inspirada en el mismo principio de ecosistema.
Esta asociación de especies es específica de cada territorio, no podemos imponer el mismo modelo agrícola en todas partes porque las características de un ecosistema varían de un lugar a otro. Así, existen multitud de combinaciones agroecológicas beneficiosas para cada tierra.
Por poner algunos ejemplos concretos, las plantaciones de zanahorias ayudan a repeler mosquitos e insectos que destruyen los puerros. Mientras que el olor a puerro y cebolla ahuyenta a las plagas de la zanahoria. Por otro lado, la albahaca y el perejil ayudan a proteger las plantaciones de tomate. Y el hinojo, por su parte, protege la ensalada de las babosas.
La otra metodología emblemática de la agroecología es la agroforestería. La asociación de ciertas variedades de árboles en una plantación agrícola aporta nutrientes a las plantas y ayuda a conservar mejor la humedad del suelo gracias a la sombra proporcionada por las hojas. Además, las hojas de los árboles sirven como excelente fertilizante que mejora la fertilidad del suelo, y en general, los árboles ayudan a absorber el dióxido de carbono de la atmósfera.
Cuando adoptamos este tipo de agricultura, se crea un círculo virtuoso alrededor de la finca. Los productores se independizan y ya no viven bajo el yugo de las multinacionales que venden fertilizantes, pesticidas químicos y semillas transgénicas. La explotación es autosuficiente, los costes de producción bajan y el papel del agricultor mejora.
La agroecología requiere conocimientos por parte de los agricultores. Una auténtica ingeniería de instalaciones hasta ahora olvidada. En la agroecología todo es cuestión de equilibrio. Esta nueva forma de agricultura nos demuestra que la naturaleza está bien hecha y que todas las soluciones a los problemas agrícolas ya existen en el mundo vegetal.
Una biblioteca digital es una colección organizada de documentos electrónicos, accesibles a través de dispositivos electrónicos como computadoras, tabletas o lectores electrónicos. Su objetivo es poner a disposición recursos culturales, educativos y académicos de forma electrónica, eliminando así las limitaciones físicas asociadas con el espacio físico de una biblioteca tradicional. Estas bibliotecas a menudo incluyen libros electrónicos, artículos, imágenes, videos, grabaciones de audio, archivos y otros tipos de contenido. Los usuarios pueden acceder a ellas en línea, realizar búsquedas, leer, descargar y, a veces, contribuir con contenido.
Las bibliotecas digitales desempeñan un papel vital en la preservación del patrimonio cultural, facilitando el acceso a la información y apoyando la educación al permitir una difusión más amplia del conocimiento.
La economía simbiótica es un concepto que surge en el ámbito de la economía sostenible. Propone un modelo en el cual las empresas colaboran estrechamente, imitando las relaciones simbióticas observadas en la naturaleza. En lugar de operar de manera independiente, las empresas comparten recursos, habilidades y desechos, creando así sinergias mutuas. Este enfoque tiene como objetivo optimizar el uso de los recursos, reducir los desechos y promover un equilibrio ecológico. La economía simbiótica se basa en ciclos de producción cerrados, donde los desechos de una empresa se convierten en materias primas para otra, fomentando así un uso más eficiente de los recursos naturales. Este modelo busca conciliar el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente, ofreciendo una alternativa sostenible a los modelos económicos tradicionales.
La biomímesis (literalmente: imitación de la vida) consiste en inspirarse en las soluciones de selección natural adoptadas por la evolución, para transponer sus principios y procesos a la ingeniería humana. El enfoque pretende favorecer las “opciones” probadas por la naturaleza, como parte de un desarrollo sostenible en mejor armonía con el medio ambiente y sostenible a largo plazo. El término “biomimética”, acuñado por el académico estadounidense Otto Schmitt, se puede resumir en pocas palabras en la transferencia de modelos y mecanismos biológicos a la tecnología.
Se trata de un conjunto de componentes interconectados que trabajan juntos para recopilar, procesar, almacenar y difundir datos con un propósito específico. Estos componentes pueden incluir hardware (como computadoras, servidores, equipos de almacenamiento, etc.), software (como sistemas operativos, aplicaciones, bases de datos, etc.) y datos (como información sobre clientes, productos, transacciones, etc.). El objetivo de un sistema de información es ayudar a las empresas y organizaciones a tomar decisiones proporcionando información precisa y actualizada.
Las negociaciones comienzan en 1953 y culminan en 1958 con la creación de la Federación de las Indias Occidentales entre diez países de la Commonwealth británica: Trinidad y Tobago, Barbados, San Vicente y las Granadinas, Granada, Santa Lucía, Dominica, Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, Montserrat y Jamaica.
Después de la independencia de las principales islas de habla inglesa en 1962 (Jamaica y Trinidad), la Federación se disuelve y se sientan las bases para la creación de un mercado común en el Caribe. El proyecto se llevará a cabo en dos fases: primero, la creación del CARIFTA (Asociación de Libre Comercio del Caribe – 1965/1972), y luego su reemplazo por el CARICOM en 1972.
El Tratado de Chaguaramas del 4 de julio de 19734 contiene en realidad dos acuerdos:
En 1966 se dio un nuevo paso con la firma del Tratado de Basseterre (capital de St-Kitts-y-Nevis) firmado el 18 de junio de 1981 creando la Organización de Estados del Caribe Oriental (en inglés la OECO: Organization of Eastern Caribbean Estados). La OECO pretende organizar una mejor consideración de los problemas de desarrollo específicos de los países muy pequeños mediante la asistencia y la puesta en común de recursos (representación exterior, gestión de una moneda común -el dólar de la CE- por el Banco Central del Caribe Oriental, asesoramiento sobre el desarrollo de la ECSEDA ( Agencia de Desarrollo de Exportaciones de los Estados Unidos).
Un año después de la creación de la OECS, el CBI (Caribbean Basin Initiative), que se convertiría en 1983 en el CBEREA (Caribbean Basin Economic Recovery Act). Destinado a los 24 países de la cuenca del Caribe, excluyendo a Cuba, Nicaragua, Puerto Rico y Colombia, el CBI consiste principalmente en la eliminación de aranceles para los productos del Caribe que ingresan a los Estados Unidos. Desde una perspectiva geopolítica, el CBI puede considerarse como una contraofensiva estadounidense al proyecto de integración caribeña.
Haciéndose eco de la iniciativa estadounidense, Canadá propone un acuerdo del mismo tipo a 26 países de la cuenca destinado a promover el comercio entre Canadá y los países de la CARICOM. Se trata del CARIBCAN (Acuerdo Comercial Caribe-Canadá) anunciado en febrero de 1986.
La apertura prevista en el artículo 3 & 2 del Tratado de Chaguaramas se lleva a cabo de manera muy amplia a partir de la década de 1990. Se realiza primero con el espíritu de coordinar las relaciones con otras entidades regionales: es el CARIFORUM (Caribbean Forum) creado en octubre de 1992 y que reúne a los países independientes del Caribe firmantes del Convenio de Lomé que vincula a los países ACP con la Unión Europea. El CARICOM, para no quedarse atrás, multiplicará las aperturas hacia Japón, España, Chile y Sudáfrica (1999) y aumentará los acuerdos y convenios con países u organismos terceros.
La AEC reúne a 25 países de la cuenca del Caribe, entre ellos Cuba y México; lo que permite la intersección de varios organismos de cooperación entre ellos el CARIFORUM, el mercado común centroamericano (Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua), el Grupo de los Tres (Colombia, México y Venezuela) al que hay que sumar los 5 miembros asociados ( Aruba, Francia bajo la Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica y las Antillas Neerlandesas). La AEC tiene como objetivo desarrollar la consulta intergubernamental, para trabajar en el establecimiento y promoción del Gran Caribe, un espacio de intercambio y colaboración en los campos comercial, financiero, cultural, científico, político y tecnológico.
La existencia reconocida de un “Gran Caribe” ya no parece estar en duda hoy. Los mecanismos desarrollados al interior de las diferentes instancias participan cada uno en el área que les concierne en la construcción de la comunidad caribeña.







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